La FIV puede dificultar el aquietamiento de tu mente. Recordamos lo fácil que era quedarse atrapada en tus pensamientos, incluso cuando no pasaba nada. Ralentizar, aunque sea por unos minutos, nos ayudó a sentirnos un poco más estables.

Este espacio reúne herramientas sencillas de respiración, momentos rápidos de atención plena y meditaciones guiadas que hemos creado: el tipo de herramientas a las que recurríamos cuando todo parecía abrumador.

Nada complicado, nada poco realista: solo formas amables de hacer una pausa, respirar y sentirnos un poco más como nosotros mismos de nuevo.

Creamos esta página porque deseamos de verdad haber tenido algo como esto durante nuestros propios viajes de FIV.